Compromisos de Brest por el Océano [fr]

Junto con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la directora general de la UNESCO y el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), más de 100 países de todas las cuencas marítimas, que representan a más de la mitad de las zonas económicas exclusivas mundiales, han manifestado su determinación de preservar los océanos contribuyendo a los Compromisos de Brest por el Océano.

Estos sólidos compromisos se adoptaron en la cumbre One Ocean, que tuvo lugar del 9 al 11 de febrero en Brest a iniciativa de Francia, cumbre en la que participaron 41 Estados, representantes de la sociedad civil y empresas, en lo que representa un hito de la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea (PFUE), comprometida con el clima y con una política europea activa en favor de los océanos.

Los dirigentes reunidos en Brest, conscientes de que el lugar de los océanos en la agenda política internacional no se corresponde ni con su papel en los equilibrios climáticos, ambientales y sociales del planeta ni con las amenazas para la vida marina, se han comprometido a trabajar de forma colectiva, rápida y concreta con el fin de poner punto final al deterioro de los océanos.

Han decidido actuar por la preservación de la biodiversidad, el cese de la sobreexplotación de los recursos marinos, la lucha contra la contaminación y la mitigación del cambio climático.

Protección de la biodiversidad y los recursos de los océanos

Creación de áreas protegidas

La creación de áreas protegidas en un pilar fundamental de la preservación de la biodiversidad. Hoy resulta primordial proseguir y ampliar la dinámica existente, marcándonos un nivel de ambición elevado para la próxima década.

Más de 30 países nuevos se han sumado a la Coalición de Alta Ambición para la Naturaleza y las Personas, que se lanzó en la cumbre One Planet de enero de 2021. Ya son 84 los países decididos a proteger el 30 % de la superficie terrestre y marítima mundial de aquí a 2030.

Hacia un tratado para la alta mar

A día de hoy, dos terceras partes de los océanos, en otras palabras, el 45 % de la superficie del planeta, no están bajo ninguna jurisdicción nacional y no pueden optar a la condición de áreas marinas protegidas.

Los 27 Estados miembros de la Unión Europea, a los que se han sumado otros 16 países, han lanzado una coalición de alta ambición por la biodiversidad de las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional, con el fin de trabajar en la celebración, este mismo año, de un acuerdo operativo mundial sobre el uso sostenible de la alta mar y la protección de la diversidad que encierra.

Lucha contra la pesca ilegal

La pesca ilegal, no declarada o no reglamentada, representa casi una quinta parte de la pesca mundial, socava las medidas de gestión sostenible de las poblaciones de peces y a menudo va de la mano de muy malas condiciones de trabajo y de seguridad para los pescadores.

En la cumbre One Ocean, se ha obtenido el compromiso de 14 participantes con el refuerzo de la lucha contra la pesca ilegal, lucha librada desde varios frentes:

  • 6 países se han comprometido a ratificar antes de la fecha límite (octubre de 2022) el Acuerdo de Ciudad del Cabo de la OMI, que, de esta manera, podrá aplicarse y establecer normas de seguridad para los buques pesqueros;
  • 2 países más ratificarán el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto de la FAO, que posibilita un mejor control de la actividad pesquera en los puertos de llegada;
  • varios Estados miembros de la Unión Europea se han comprometido a encomendar a su armada misiones en el exterior para intensificar la vigilancia de la pesca ilegal, en aplicación del Reglamento europeo de 2008.

Unir fuerzas con los océanos para hacer frente al cambio climático

Transporte marítimo

El gran desarrollo del transporte marítimo, originado por el auge del comercio mundial, exige que se reduzca su impacto rápida y radicalmente.

22 armadores europeos se han apuntado al nuevo sello Green Marine Europeo, aplicando medidas muy concretas en ocho ámbitos: ruido submarino, emisiones atmosféricas contaminantes, emisiones de gases de efecto invernadero, especies acuáticas invasoras, gestión de residuos, vertido de aceites o reciclaje de los buques.

35 actores, entre ellos 18 puertos europeos y del resto del mundo, se han comprometido a dar una impulsión al suministro de electricidad a los buques que hacen escala para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y reducir la contaminación atmosférica en las grandes ciudades portuarias, donde la densidad de población suele ser elevada.

Para reducir la contaminación atmosférica, todos los países mediterráneos, a los que se suma la Unión Europea, se han comprometido a pedir a la OMI la creación una zona de bajas emisiones de azufre en todo el Mediterráneo antes del 1 de enero de 2025. Francia, España, Italia y Mónaco también pedirán este verano a la OMI la creación de una «zona marina especialmente sensible» dada la gran presencia de cetáceos, con el fin de poder limitar la velocidad de navegación y reducir así las colisiones con estos mamíferos.

Carbono azul

El papel de los océanos es decisivo a la hora de luchar y adaptarse al cambio climático. Algunos ecosistemas marinos y costeros (praderas salinas, praderas submarinas o manglares) son capaces de absorber y almacenar grandes cantidades de carbono. Debe aprovecharse esta cualidad para desarrollar sin demora proyectos de protección y restauración de ecosistemas y posibilitar así una verdadera compensación azul de las emisiones de carbono.

Francia y Colombia han lanzado en Brest una coalición internacional por el carbono azul, que reunirá a los actores nacionales y multilaterales competentes en este ámbito para ayudar a financiar la restauración de ecosistemas costeros siguiendo criterios metodológicos comunes y rigurosos.

Acabar con la contaminación por plástico de los océanos

Iniciativa Clean Oceans

Cada año se vierten 9 millones de toneladas de plástico al océano, el 80 % del mismo procede de la costa y los ríos. Resultan necesarias inversiones masivas para adecuar las infraestructuras de saneamiento y de tratamiento de residuos a las necesidades reales en todos los continentes.

En la cumbre One Ocean, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y los bancos de desarrollo de Francia (AFD), Alemania (KfW), España (ICO) e Italia (CDP) han unido sus fuerzas en la mayor iniciativa dedicada a reducir la contaminación por plástico en el mar, Clean Oceans. Juntos, han duplicado su contribución al sector, comprometiéndose a aportar 4000 millones de euros de aquí a 2025.

Por una nueva economía del plástico

No hay mejor manera de asegurarse de que los residuos no llegan a los océanos que dejar de producirlos. Para acelerar la transición hacia una economía circular basada en un 100 % de reutilización o reciclaje del plástico y en la desaparición del plástico de un solo uso, el compromiso mundial por una nueva economía del plástico de la fundación Ellen MacArthur y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, congrega a Estados, entidades territoriales, empresas y ONG.

En la cumbre One Ocean, Grecia, Italia, Colombia, Corea del Sur, la ciudad de París y la región marítima de Grecia Central se sumaron al «compromiso mundial por una nueva economía del plástico», al igual que 500 actores de todo el mundo, de los cuales 250 empresas.

También en dicha Cumbre, India y Francia emprendieron juntas una iniciativa con alcance multilateral sobre la eliminación de la contaminación por plásticos de un solo uso.

Los océanos, nucleares en la agenda política internacional

Conferencia sobre los Océanos de las Naciones Unidas

La labor de la cumbre One Ocean es el punto de partida de una serie de citas internacionales en las que los océanos ocuparán un lugar central. Entre ellas figura la Conferencia sobre los Océanos de junio en Lisboa, al igual que la COP27, que se celebrará este otoño en Egipto.

Para confirmar la dinámica y elaborar una agenda internacional sobre los océanos ambiciosa, Francia y Costa Rica han propuesto organizar juntas la próxima Conferencia sobre los Océanos de las Naciones Unidas en 2024.

Una mejor comprensión de los océanos

Para tomar decisiones, hay que entender mejor los océanos. La revolución digital es una oportunidad para construir un modelo integrado de los océanos, que cubra los aspectos físicos, químicos, la vida marina y la actividad humana. Este «gemelo digital» podrá ayudar a tomar decisiones políticas fundamentadas y a hacer seguimiento de las repercusiones de las mismas, permitir que la economía del mar se desarrolle respetando los ecosistemas y alimentar el diálogo con las partes interesadas y el público.

La Unión Europea se ha comprometido a dotarse de un gemelo digital de los océanos que permitirá recabar el conocimiento sobre este medio y simular actuaciones, en aras del crecimiento azul europeo y la gobernanza mundial.

La UNESCO se compromete a lograr una cartografía de al menos el 80 % de los fondos marinos de aquí a 2030.

Compromisos de Francia

Además de su participación activa en los compromisos colectivos anunciados en la cumbre One Ocean, Francia, país anfitrión de dicha cumbre, actúa a escala nacional y persigue la ejemplaridad

Francia contribuye a aumentar la ambición colectiva en materia de preservación de la biodiversidad marina:

Anunció haber alcanzado y superado ya el objetivo de convertir en áreas protegidas el 30 % de los espacios terrestres y marítimos bajo jurisdicción francesa, con la extensión de la reserva natural nacional de los Territorios Australes Franceses, que se convierte en la 2.ª mayor área marina protegida del mundo, con una superficie de más de 1,5 millones de km2.

Yendo más allá, la Polinesia Francesa se ha comprometido a crear una red de áreas marinas protegidas en su ZEE de, por lo menos, 500 000 km2.

Francia ha presentado además un balance intermedio sobre la implementación del plan de acción adoptado para hacer frente a la pesca accidental de pequeños cetáceos en el golfo de Vizcaya.

Ha anunciado compromisos para desarrollar la lucha contra la contaminación de los océanos:

Se compromete a tardar menos de 10 años en solucionar la cuestión de los vertederos abandonados en su litoral que puedan acabar vertiendo al mar residuos, también plásticos. Tres de ellos, cuya situación reviste especial urgencia, serán tratados ya en 2022: los de Dollemard en el departamento de Seine-Maritime, Fouras en el de Charente-Maritine y Anse Charpentier en Martinica.

La ley antidesperdicio por una economía circular sitúa a Francia en la senda hacia la desaparición de los envases de plástico de un solo uso en 2040.

Francia se ha comprometido por fin por un mejor conocimiento del efecto del cambio climático sobre el aumento del nivel del mar:

publicará próximamente su primera estrategia nacional polar y lanzará un programa científico para evaluar la contribución del Antártico oriental en el aumento del nivel del mar.

Han sido 41 los países que han respondido a la invitación de Francia y contribuido a muy alto nivel a la cumbre One Ocean: Alemania, Barbados, Canadá, China, Chipre, Colombia, Comoras, Congo, Corea del Sur, Costa Rica, Costa de Marfil, Croacia, Egipto, España, Estados Unidos, Gabón, Ghana, Grecia, India, Indonesia, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Madagascar, Malta, Marruecos, México, Mónaco, Namibia, Noruega, Palaos, Panamá, Papúa Nueva Guinea, Portugal, Reino Unido, Senegal, Seychelles, Tanzania, Tonga, Túnez.

Dernière modification : 18/02/2022

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